Carta mensual

¡Bienvenido mes de Noviembre!,

Mes de todos los Santos, de Nuestro Santo peruanismo, San Martin de Porres. Mes en que celebramos los 172 años de fundación de nuestra querida Congregación de Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María. Con quienes también celebraremos el “Día de acción de gracias”  el jueves 23. En este mes también,  finalizaremos el tiempo litúrgico ordinario: el domingo 26, día de la fiesta solemne de Jesucristo Rey y Señor del universo; para entrar ya, en el tiempo más bello, de la esperanza: el Adviento.

Querida familia IESTP San Antonio:

Una gran alegría establecer este sencillo contacto con Uds. para animarlos a vivir a plenitud este tiempo nuevo que Dios nos regala.

¡Muchísimas gracias por su valiosa colaboración con ¡la gran picaronada!, que fue todo un éxito el pasado 31 de Octubre: ¡Día del picarón!  Gracias por el generoso entusiasmo con el que también vienen colaborando con nuestra rifa de un TV, cuyo ganador/a se dará a conocer el 10 de noviembre: Founder´s Day ¡Buena suerte! y ¡Qué te lo ganes tú!

Dios tiene para ti en este mes cuatro invitaciones: una para cada semana del mes y estando ya a dos meses y medio de la llegada del Papa Francisco a nuestras tierras, te invitamos a través de esta cartita a tomar en consideración sus palabras al respecto.

         I. Ser Coherentes

“No es fácil –  lo sabemos todos – la coherencia en la vida, entre la fe y el testimonio. Pero, nosotros debemos ir hacia adelante y tener en nuestra vida esta coherencia cotidiana. ‘¡Esto es un cristiano!’, no tanto por aquello que dice, sino por aquello que hace; por el modo en que se comporta”.

“Esta coherencia que nos da vida es una gracia del Espíritu Santo que debemos pedir”.

“Todos somos pecadores, todos, pero tenemos la capacidad de pedir perdón. ¡Él nunca se cansa de perdonar! Tener la humildad de pedir perdón: ‘Señor, no he sido coherente aquí. ¡Perdón!’. Ir hacia delante en la vida con coherencia cristiana, con el testimonio del que cree en Jesucristo, que se sabe pecador, pero que tiene la valentía de pedir perdón cuando se equivoca y que tiene mucho miedo de escandalizar. Que el Señor nos dé esta gracia a todos nosotros”.

          II. Ser verdaderamente sabios

  • “Vive y deja vivir”. “Date a los otros”. “Muévete con calma, en la vida; es decir, desde la paz en Cristo”.
  • “Ten sentido del ocio, pero saludable, para recrear la vida que Dios te da”. “Comparte los domingos desde tu centro que es Dios, con las personas amadas”. “Busca trabajos innovadores para emplear a los jóvenes”.
  • “Respeta y cuida de la naturaleza”. “Deja de ser negativo/a”. No digas: “Desgraciadamente” ¡Todo es Gracia!
  • “Respeta las diferencias con los otros”. “Trabaja por la paz”.
  • III. ¿Qué hacer con los dones recibidos?

“El carisma o don es una gracia. Un don de Dios que, a través de la acción del Espíritu Santo, es dado a cualquiera;  no porque sea mejor que los otros, o porque se lo haya merecido: es un regalo que Dios te hace porque con su amor sabe que  lo  utilizarás,  para el bien de toda la comunidad.

Dios da esta cualidad a esta persona, pero no para sí, sino para que se ponga al servicio de toda la comunidad, Cuando tú te olvidas de ti mismo y piensas en los otros, ¡esto es amor! Y el amor es el mejor don de Dios que has recibido para cultivarlo”.

          IV. Heredar el Reino… de los cielos”

“Los cristianos que deseen heredar el reino de los cielos deben colocar a Dios primero en sus vidas y decir no a la corrupción y la violencia…”

Dar primacía a Dios significa tener el coraje de decir no a la maldad, la violencia, la opresión, y [en su lugar] vivir una vida de servicio a otros y en favor de la ley y el bien común.

Cuando una persona encuentra a Dios, el verdadero tesoro, deja su estilo de vida egoísta y busca compartir con otros el amor que viene de Dios.”

Poner primero a Dios, requiere que usted “tenga el coraje de decir no a cualquier forma de corrupción y de injusticia y sea un siervo de la verdad y asuma cada situación en el estilo de vida del Evangelio que se expresa en el don de sí mismo y la atención a los pobres y excluidos”.

 

Y… ¡Preparándonos  para la visita del Papa Francisco al Perú! Recuerda en este mes de noviembre que El Papa desea ver un  Perú que comparte su sueño, de una opción misionera en la Iglesia.

 

Sisters Siervas del Inmaculado Corazón de María